Desde siempre nuestra especie juega con la muerte, el miedo a la muerte se fomenta desde nuestra lactancia y cuando somos conscientes de que un día moriremos nos da un mal rollo en el cuerpo que te cagas.

Pero es la realidad, un día moriremos todos, y atrás quedara nuestras preocupaciones, las muchas batallas por tener un poco de dinero, los placeres sexuales, los problemas del trabajo…todo menos el legado que dejemos a nuestros vástagos y eso si se tienen.

Qué manera de jamarse la cabeza con la dichosa muerte, ¿nos preocupábamos de ella antes de nacer? Entonces creo que poco importara preocuparse por ella cuando nos desconecte de la conciencia que un día descubrimos y que se llama vida.

La vida no deja de ser una aventura en un lienzo, cada cual crea su pintura, unos de propia mano y otros forzados por terceros, pero como dice una canción de julio iglesias cuyo título es La vida sigue igual:

Unos que nacen, otros morirán;

Unos que ríen, otros llorarán.

Aguas sin cauce, ríos sin mar,

Penas y glorias, guerras y paz.

Siempre hay

Por qué vivir,

Por qué luchar.

Siempre hay

Por quién sufrir

Y a quien amar.

Al final

Las obras quedan, las gentes se van.

Otros que vienen las continuarán…

¡La vida sigue igual!

Pocos amigos que son de verdad;

Cuántos te halagan si triunfando estás;

Y si fracasas, bien comprenderás:

Los buenos quedan, los demás se van.

Siempre hay

Por qué vivir,

Por qué luchar.

Siempre hay

Por quién sufrir

Y a quien amar.

Al final

Las obras quedan, las gentes se van.

Otros que vienen las continuarán…

¡La vida sigue igual!

Al final

Las obras quedan, las gentes se van.

Otros que vienen las continuarán…

¡La vida sigue igual!

De julio iglesias se podrá decir lo que cada uno crea, pero que la letra de esta canción no deja indiferentes y muestra la verdad de la vida ,es un hecho.

Somos tan dispares, psicológicamente tan diferentes los unos de los otros, que cada cual se toma lo de la muerte de distintas formas, unos lo llevan bien, otros no levantan cabeza cuando algún familiar muere, se mal acepta si hay sentimientos muy profundos por un ser amado.

Creo que los que peor lo llevan son esos que creen en la otra vida, porque cuando les toca perder a alguien aparentemente parece que lo encajan bien, pero la profesión va por dentro y les cambian la vida muy pero que muy profundamente.

Hay cosas y situaciones que mejor dejar tus credos y fingidas apariencias a un lado porque solo dañaran psicológicamente.

Tomarse la vida como un regalo y vivirla dignamente me parece un buen legado para los mortales, si ya es duro nacer y se agradece el trauma neo-nato, ¿porque voy a pasarme la vida cargando con esos fardos tan pesados rodeados siempre de misticismo? Vive y cuando toque morir si no hay nada después no te enteraras y si lo hay ya te avisaran, para que dar más vueltas, jodido miedo a la muerte ¡que mal nos enseñan! Deberían de enseñarnos a respetar a la muerte, no a temerla.

Bueno, si el destino quiere seguiré por aquí añadiendo temas al blog.