
A mí me puede caer bien alguien, me puede no caer bien, pero nunca usaría ningún libro sagrado para despedazarle y humillarle. Si no me agrada será por culturas diferentes, incompatibilidad de caracteres y tantas razones que hace que nos caigamos bien unos y nos descentremos de otros.
Es la natural forma de ser.
A mí no me gustan muchas formas de vivir y pensar de muchas personas, pero también sé que no les gusta tampoco a muchos mi forma de pensar y vivir.
¿Qué voy a hacer para remediar esas diferencias? ¿Atacarles con mis ideas como las únicas y genuinas? No, no podría, no porque no tenga capacidad de ese ataque, pero la historia de la humanidad creo, nos enseña que todo carece de valor cuando es sesgado un aliento de vida por la religión, la política o la idea que queráis imaginaros sea la más importante.
Me importa un bledo si Los Cristianos tienen la razón, o los que practican El Islam o los que defienden la Torat judía. Me importa una bledo que los de las políticas de izquierdas crean que los de la derecha son unos explotadores y que estos últimos crean que la izquierda son vagos y maleantes.
Solo pienso que si en un planeta que así es como se le llama a esta masa de metales y fuego y agua se ejecuta a los seres humanos Por no estar de acuerdo con unas ideas impositivas, esa idea muere en algún lugar del espacio y el tiempo. Por eso a lo largo de la historia muchas ideologías han elevado su grandeza cuando con humildad han trasmitido sus conocimientos, pero que se desvanecieron cuando prepotentes mataron en nombre de sus ideales. Y que importa si ese ideal es un dios, o una moneda o una canción. Matar por que si, sin otra razón que tus ideas, es lo que siempre ha llenado paginas en la memoria de la humanidad, llenas todas ellas de desastres, llantos, oraciones quebradas, sufrimiento en vano. ¿Quién oirá esas oraciones? Estoy seguro que si hay un Dios, muchas oraciones nunca las oiría, y muchos actos de sangre…bueno, todo acto de sangre lo aborrecería.
¿Que quien tiene la razón? Ya el hecho de querer tener la razón es señal de no tenerla.
Mirad los judíos, un pueblo que tiene memorias históricas lejanas, una cultura tan antigua que pocas pueblos pueden recordar tener , que tuvieron días de gloria y se llenaron de oro y grandeza, que en nombre de su Dios fue un pueblo fuerte y respetado pero también temido, pero olvidaron a su propio Dios e impusieron su ley y en nombre de ese Dios y su religión, murió mucha gente y como mencione antes, llego el silencio de la vergüenza y perdieron su gloria y su luz resplandeciente, hasta el punto que todas los demás pueblos se burlaron del pueblo judío y fue avergonzado e incluso un anatema del siglo XX se alzo contra los judíos y los mando matar, seis millones de judíos, seis millones de almas, de luces que se apagaron por otra idea por imposición, seis millones de sueños, ilusiones, esperanzas, de columnas que pudieron forjar un mundo mejor, fueron sesgadas por otra idea maligna. Israel aun llora a sus seis millones de hij@s, es ahora una nación, pero me consta que ahora tiene la lección aprendida y no permitirá que les vuelvan a violar su reconocido lugar en el mundo.
Yo no creo todo lo que muestran las noticias sobre el conflicto de oriente medio dando la imagen de una Israel sanguinaria como lo fueran sus verdugos en la Alemania nazi, porque se miente mucho y más si detrás de un noticiero hay una ideología política o religiosa. Solo sé que seis millones de personas no son fáciles de borrar con mentiras e intentos de contarnos que el holocausto judío no ocurrió jamás. Cuando oigo o leo cosas como esa de extremistas contra los hebreos, y otras víctimas de aquel genocidio de la Alemania nazi Negando que ocurrió el genocidio, simplemente me empiezo a cree lo que dijo aquel inteligente y simpático judío alemán llamado Albert Einstein y cito:
(Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro).
Por favor os ruego mis congéneres, no la caguemos ahora que tenemos la tecnología más avanzada, las fronteras más fluidas y el intercambio cultural más tolerante. Respetémonos, que la rebeldía está bien pero ninguna idea vale la pena si es derramada y perdida un alma. La razón con sangre tiene fecha de caducidad.











